¿Por qué huyen los talentos de la empresa?

Le respuesta, en general gira en torno a: porque no fueron advertidos a tiempo como talentos por parte de los departamentos de recursos humanos, por sus superiores, por sus compañeros por su contexto inmediato o, en definitivo, por la parte encargada de realizar esa observación y tomar la acción.

El 90% de las veces la respuesta se basa en el “no reconocimiento” de la empresa hacia el empleado como parte talentosa de la misma. Reconocimiento es la base fundamental del orgullo personal, en el área laboral, reconocimiento es el orgullo personal explotado hacia el contexto.
Los departamentos de recursos humanos malgastan valiosísimo tiempo buscando recetas de cómo premiar con incentivos extrínsecos, como premios en dinero, variables o regalos y estímulos materiales, cuando en realidad lo más importante para los talentos desperdiciados es que sean reconocidos, escuchados y aprovechados. 
Pero antes de que los talentos sean realmente reconocidos, o mejor dicho aceptado por parte de los depto. RRHH, se debe cruzar un puente, por cierto muy difícil de cruzar. EL puente de la subjetividad. Los gerentes y los responsables de recursos humanos son gente con poder, no por la misma razón con autoridad, eso se gana. El poder confunde a la gente, anula su poder para juzgar y analizar objetivamente. Los jueces estatales, se atienen a leyes establecidas.. Mientras que los managers y responsables de recursos humanos lo hacen según sus propias reglas, lo que convierte el proceso de reconocer talentos, muy difícil.

Reconocer un talento no es el único problema. La vasta mayoría de los responsables de RRHH reconoce cuales son los talentos.. pero.. si el empleado no cae bien a su responsable? Si el empleado tiene el talento pero como hay algo que no gusta de él, no tendrá posibilidad de progresar dentro de la compañía.

Una formula muy efectiva, para retener los talentos dentro de una empresa, si no es posible darles su puesto merecido, ha sido, en muchas pruebas realizadas, la de reconocer el valor del empleado al mismo tiempo que se le hace saber que es tenido en cuenta, pero que lamentablemente no se crean espacios disponibles aun dentro de la empresa, y no es que se pase por alto su talento, sino que es una cuestión de tiempo, que cuando se pueda progresar a nivel empresa se le dará el puesto que realmente se ajuste a sus conocimientos y capacidad de liderazgo.

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